Thank you for sharing your story
Your story gave me hope
Person with a lived experience of cancer

Isabel, Spain

Me diagnosticaron un tumor hormonal de mama a los 45 años. Tras la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia, inicié un tratamiento supresor durante 7 años que me provocó una menopausia precoz. Al principio no le di importancia porque ya tenía dos hijos, pero la sintomatología de la menopausia es complicada y hay que aprender a convivir con ella.

Ya he terminado el tratamiento, pero aun así tengo alteraciones del sueño y de la memoria, osteoporosis, dolor muscular y articular, y problemas en las mucosas, entre otros síntomas.

Cuando me dieron el diagnóstico, mis hijos eran pequeños y fue complicado gestionarlo. En casa decidimos normalizar la situación todo lo posible. Por otro lado, la quimioterapia me provocó pocos síntomas, aunque se me cayó el pelo. Mis hijos estaban preocupados por si no me volvería a crecer, pero la peluca nos ayudó a llevarlo todo con más tranquilidad. Durante el tratamiento, disfruté del tiempo que normalmente no tenía para estar con mis hijos. Ahora puedo decir que estoy viva para verlos disfrutar de su adolescencia.

El mensaje que quiero transmitir es que hay que confiar en los equipos médicos. Ellos pueden darte calma, tranquilidad y soluciones a tus problemas, y te ayudan a convivir con los efectos secundarios de los tratamientos de la mejor manera posible.

Show support
Reactions