Trabajar juntos para conseguir objetivos comunes nos permite compartir capacidades, conocimientos, perspectivas y redes, de manera que estemos en la mejor situación para impulsar acciones en todos los frentes y a todos los niveles. Necesitamos colaboraciones estratégicas que impliquen a la sociedad civil, a las empresas, a las ciudades, a las organizaciones y agencias internacionales y a las instituciones académicas y de investigación para ayudar a extender la concienciación y el apoyo, para convertir la voluntad política en acciones concretas, y para ofrecer soluciones integrales y que susciten consenso.

Cada interlocutor desempeña su papel

Gobiernos

Al situar el cáncer en el centro de sus planes nacionales de salud, los gobiernos pueden salvar millones de vidas. Los responsables de la elaboración de políticas tienen competencias jurídicas y legislativas para implantar medidas que reduzcan la exposición a factores de riesgo del cáncer, fomentar la detección y el diagnóstico temprano de la enfermedad y mejorar el acceso a medicamentos contra el cáncer y a servicios oncológicos de calidad, así como su disponibilidad.

Con la colaboración de los pacientes, las familias, los profesionales de la salud y la sociedad civil, los gobiernos pueden aplicar políticas y programas efectivos que aborden la situación, las necesidades y los recursos específicos de su país.

 

Ciudades

Ante la previsión de que el 66 % de la población mundial vivirá en zonas urbanas para 20501, la calidad del entorno urbano determinará cada vez más la calidad de la salud pública. En muchas ciudades del mundo, los alcaldes y las personas dedicadas a la elaboración de políticas urbanísticas están colaborando de manera más estrecha que nunca a fin de encontrar soluciones innovadoras para crear y mantener ciudades saludables. Uno de los ejemplos más claros es la creación de entornos sin humo, ya sean espacios de trabajo cerrados, lugares públicos o el transporte público. Las ciudades también pueden contribuir a que las personas practiquen ejercicio haciendo que ir en bici o caminar sean actividades seguras y accesibles, facilitando el acceso universal a zonas verdes públicas seguras, inclusivas y accesibles y mejorando la calidad general del aire.

 

«Las disparidades, a nivel global, en materia de cáncer no pueden afrontarse por separado. La colaboración entre los distintos sectores es absolutamente esencial ».

- Dr Belén Garijo, directora ejecutiva de Atención Sanitaria, Merck

 

Empresas

Tenemos la gran oportunidad de utilizar los espacios de trabajo para impulsar la prevención y la detección temprana del cáncer. Centros de trabajo de todos los tamaños pueden adoptar políticas y programas que capaciten a los empleados para adoptar hábitos más saludables. Los centros de trabajo también pueden ofrecer opciones de alimentación saludable, fomentar el transporte activo para ir y volver a la oficina y aumentar los desplazamientos en sus instalaciones mediante el uso de las escaleras2 3. Los programas de bienestar también pueden promover la detección precoz utilizando canales de comunicación para compartir información sobre los signos y síntomas de determinados tipos de cáncer y, en los casos apropiados, animar y apoyar a los trabajadores para que participen en programas de detección para el diagnóstico precoz del cáncer5.

Centros escolares

Los hábitos y los comportamientos saludables que se establecen en la infancia y en la adolescencia pueden mantenerse toda la vida. Cada centro educativo puede fomentar una cultura de hábitos y opciones saludables ofreciendo bebidas y alimentos nutritivos, así como tiempo de ocio y deporte, y añadiendo a sus programas formativos la educación alimentaria, la actividad física y la prevención contra factores de riesgo como el consumo de tabaco y alcohol. En algunos casos, colaborar con los gobiernos puede contribuir a mejorar el acceso a alimentos saludables en centros educativos, y a establecer estándares nutricionales a escala nacional para todos los alimentos y bebidas que se vendan en los centros escolares6

 

Dato clave: los entornos de trabajo libres de humo reducen nuestra exposición al tabaquismo pasivo en un 80-90 %4.

 

1. UN DESA (2014) World Urbanization Prospects
2. UICC, Bupa. (2014). Cancer – It’s everyone’s business
3. NCD Alliance (2016). Realising the potential of workplaces to prevent and control NCDs
4. IARC Handbooks of Cancer Prevention, Tobacco Control, Vol. 13: Evaluating the effectiveness of smoke-free policies (2009: Lyon, France) 
5. UICC, Bupa (2015). Tackling breast cancer in the workplace