Mónica, México
Empecé con síntomas como tos frecuente, dolor de espalda y hombro fuertes y después una bolita en la axila que fue donde me tomaron biopsia y determinaron el diagnóstico. Una operación de endometriosis detonó los síntomas más fuerte, antes de la operación tenía ligero dolor en espalda y hombro y tos que iba y venía pero no sé quitaba, el CA aparecía muy muy alto decían que por la endometriosis, tuve baja de peso importante, comenté que cuando dormía se me iba a veces la respiración pero no hubo sospecha ni hicieron otros estudios ni opinión de internista, me operaron y por la anestesia de 4 horas y medicamentos que se inhalan, empeoró después de la operación y se extendió a ganglios y empezaron los dolores fuertísimos. Después de la operación fui con mi ginecóloga a revisión tenía ya todo el lado izquierdo y axila inflamada, "hizo" ultrasonido de mamá solo lo hizo en la mamá, su rastreo de ultrasonido y eso es en los ginecólogos que conozco solo abarca la mamá cuando están a centímetros de la axila y no lo hacen porque no es su protocolo, no son radiólogos como una me dijo y dijo también que en ese caso tienen que completar con un ultrasonido de partes blandas por fuera pero lo increíble es que tampoco lo mandan!! Se enfocan en su cachito y sino ven nada en mama para ellos está bien. Ayudaría mucho si mandarán estudios completos. En fin la gineco me vio me dijo que estaba inflamada pero era contractura! Pase por otorrino sé que no es de los pulmones pero fui como 3 veces en tres meses por molestias, tos y dolor de espalda que pensaba que era con ortopedista y nunca pasó por mí cabeza mencionar eso porque me habían dicho era contractura y el doctor no pregunta si quiera si hay dolores en la espalda ahora veo tiene relación con pulmón y no hay un protocolo que les diga si hay algo frecuente te tomen mínimo una placa de pulmones a ver qué pasa. En mi familia la creencia es que los neumólogos son para temas fuertes como neumonías y después me dicen que ellos pueden o son los indicados para incluso gripes tal vez ellos sí hubieran mandado estos estudios no lo sé. Pase por ortopedista porque después de la operación seguía con dolor en espalda y hombro y de rodillas y me sacó estudios de reumatología y como salía negativo "confirmo" que era contractura que debía controlar con analgésicos cuando doliera. 5 meses después de la operación, de que me dijeron que era contractura, de seguir con el lado izquierdo y axila inflamados, de dos o tres episodios de dolores de metástasis, y dolor de espalda y hombro poquito fuertes pero soportables pero que los tenía diario y de estar buscando solución a ese dolor, me salió ya evidente una bolita en la axila a pesar de todo no me lograba sentir nada antes y ahí hicieron biopsia y diagnosticaron.
1. Principal desafío el diagnóstico, no hay protocolos que diagnostiquen con cáncer de pulmón, no digamos en etapa inicial porque eso sería un hallazgo en este tipo de cáncer sino que diagnostiquen solo no muy tarde. 2. El tema económico, cuando me diagnosticaron estaba yo en una transición de trabajo y no tenía seguro de ningún tipo y fue costoso iniciar con tratamiento que dada la urgencia no podía esperar y tenían que pagarse ya 3. No saber a dónde ir, al no tener seguro social ni ISSSTE ni nada no sabía que existían los Institutos y que atendían cáncer, después del diagnóstico fue un periodo de mes y medio hasta que entré al INER e inicié con mi tratamiento de hoy, antes tomé por mí cuenta con un médico particular radioterapia para la columna que iba avanzando y quimios que no estaban funcionando.
El apoyo de mi familia, saber que no estaba sola, fue de suma importancia, me ayudó que al final de todo di con buenos doctores que procedieron con urgencia y empatía.
Encontré desabasto de medicamentos en algunos momentos. Y antes de eso en sector privado la falta de protocolos para el diagnóstico del cáncer de pulmón.
Pese a la situación y el diagnóstico, por muy negro que se vea todo al inicio, aunque a veces uno no tiene idea de esto, e incluso en etapa avanzada, siempre hay esperanza y todo saldrá bien. Que tomen un rol activo en su enfermedad, investigando más sobre su enfermedad, preguntando dónde atienden, qué otras cosas les pueden ayudar como un buen descanso, una buena nutrición etc. Y tener esa fé de que se les abrirá el camino para mejorar su situación.